Las luces resuenan en cada uno de los pasos que dejas tras de ti, tintinean al son de tus piernas,
ese camino kilométrico en el que aún ningún corredor
-ni siquiera yo-
ha llegado a la meta. 
Das paso tras paso, sonrisa tras sonrisa, y te vuelves a mirarme, y me descompongo un poco más,
lo suficiente para seguir tras tu sombra -llena de luces-
y tras tu camino -lleno de baches-,
comprando un sólo billete de ida a tus problemas, 
que la vuelta ya la haremos juntas, -pero dame la mano, que no quiero perderme-.

Te paras en medio de tu nada, de mi todo, me das la mano
y unos cuantos universos más, 
y en ese instante
ha terminado una guerra, han dejado de llorar miles de corazones, dos amores han pasado de primera vista a platónicos, 
y dos a amores para toda la vida, una galaxia entera ha contenido el aliento
y lo ha soltado justo en mi nuca,
han pactado tu corazón y mi cabeza,
tu cabeza y mi corazón,
demostrando que no siempre tenían que pactar uno con otro
estando en el mismo cuerpo. 

Creo que hoy es el día más feliz de tu vida. 
Porque las luces tintinean, y hacen tu pelo menos oscuro, y a tu lunar un poco más -pozo sin fondo, donde he caído un par de veces, y recaído unas cuantas más-, 
porque das ganas de hacer poesía con cada mirada que lanzas a tu alrededor, que has violado unas veinte leyes cada vez que sonríes así, debería ser ilegal, deberías serlo tú, 
con tanta hambre por conocer todo, y por conocerme toda, con tanta libertad delante de ti,
tan libre tú,
y tan encerrada yo dentro de ti. 

Debería ser el día más feliz de tu vida, porque la ciudad te acompaña, y otra más pequeña te da la mano. 
Porque miras como diciendo ‘’es Madrid, hay que ser feliz aquí’’.
Por cojones. Porque tú lo digas. 
Y yo te voy a mirar, en el día más feliz de tu vida,
y sonreiré, y caminaré, sin luces tintineando detrás de mi, sin sonrisas que se viren cada vez que paso,
y te escribiré en bajito, en secreto, en la esquina más oscura que vea,
en la calle más vacía,
en el día más triste de otra persona:

Tú eres mi Madrid. 

Comentarios

  1. Qué preciosidad de texto! me encanta como construyes tus frases,como haces esos giros en las imagenes que hacen de tus post un verdadero lujazo para leer!

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  2. Te echaba de menos, Lola.
    Un texto lleno de matices y sobre todo de un positivismo que envuelve.
    Así debería ser siempre y gritarnos esa frase.
    Tú eres mi Madrid.

    Mil besitos, preciosa.

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  3. Mira que no me gustan las ciudades, pero logras enternecerme dibujando este poético Madrid de una forma en que no lo había mirado antes. Podré vivir aquí años y más años, que nunca lograré ver la ciudad bajo un prisma tan fenomenal como el tuyo :) Ni mucho menos expresar con ella estos sentimientos, claro.

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  4. Yo también te echaba de menos, Lola. Un texto muy romántico y con esta frase para enmarcar: "porque das ganas de hacer poesía con cada mirada que lanzas a tu alrededor" Preciosa.

    Dulces besos y dulce fin de semana.

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    Respuestas
    1. Perdón, dulce semana que falta aún para el finde :)

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  5. bueno es que el amor es tan amplio, me había olvidado de enamorarme de ciertas cosas. Gracias por recordarlo en estas palabras luminosamente hermosas
    me dieron ganas de ir a Madrid.
    je ! saludos

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  6. Hola guapa, cuánto tiempo. Da gusto volver por aquí y ver que todo sigue igual, que sigues escribiendo tan bonito.
    Tu Madrid, qué bonito.. qué sentido....
    Muchos besos.

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  7. Oooole de principio a fin, muy grande, un abrazo.

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  8. Que precioso texto, de cierta manera me ha cautivado y el final aún más. Con pocas letras hiciste un poema que llega al alma, además me entraron ganas de ir a Madrid jajaja.

    Besos

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  9. Me gusta la nostalgia de palabras que desparramas con tu sentir
    me gustó tu blog

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  10. Pareces sacada de una canción de Medina Azahara ('Así es Madrid').
    Por cierto, después de tanto pensar, llegué a la conclusión que el día más feliz de uno es el día que se casa con la persona que ama.

    ¡Saludos!

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  11. Tu eres mi Madrid, dices
    Sientes y ella majestuosa baila un chotis, con garbo y salero.
    En Madrid fui feliz, más de una noche de sábado, paseando por la solitaria Castellana, o por Gran Vía charlando de cine, abrazada a un maravilloso hombre de mirada de dulce de leche, puedo decir él que más me amó.
    Lola, esta noche me tragué su recuerdo al leerte porque para mí Madrid es Él

    Si de Madrid al cielo
    El allá está.


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