
Las luces resuenan en cada uno de los pasos que dejas tras de ti, tintinean al son de tus piernas, ese camino kilométrico en el que aún ningún corredor -ni siquiera yo- ha llegado a la meta. Das paso tras paso, sonrisa tras sonrisa, y te vuelves a mirarme, y me descompongo un poco más, lo suficiente para seguir tras tu sombra -llena de luces- y tras tu camino -lleno de baches-, comprando un sólo billete de ida a tus problemas, que la vuelta ya la haremos juntas, -pero dame la mano, que no quiero perderme-. Te paras en medio de tu nada, de mi todo, me das la mano y unos cuantos universos más, y en ese instante ha terminado una guerra, han dejado de llorar miles de corazones, dos amores han pasado de primera vista a platónicos, y dos a amores para toda la vida, una galaxia entera ha contenido el aliento y lo ha soltado justo en mi nuca, han pactado tu corazón y mi cabeza, tu cabeza y mi corazón, demostrando que no siempre te...