
Eres todas las ganas que tengo de estar con alguien que no sea conmigo. Lato cada ‘sácame de aquí’ mientras me agarro con todas mis fuerzas a tu mejor pestaña, me tambaleo entre tus ‘quizás’, y quizá no sea suficiente que sepas que mi bandera está en tu lunar desde antes de que otra conquistara tus clavículas con besos del mercado negro y que robo cada espacio de entre tus piernas antes de que otra se inmiscuya en asuntos que no le vienen a cuento porque cuento y siempre acabamos mal, sí pero volvemos a empezar muy bien. Respiro cada domingo que apareces y te comes mis miedos con las manos y a mi con cuchillo y tenedor, cortando cada cicatriz y abriéndola un poco más porque según tú no duele mirar dentro y dejarse caer en alguien que no está tan vacío como para que duela el golpe. Sácame de mis casillas o enciérrame en ellas, en cuarentena por estar loca por mi, porque me quiero tanto que no quiero vivir sin ti y que si me echas de menos vengas a gritarme en l...